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Cuentas conjuntas o separadas: cómo administrar el dinero en pareja

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Administrar el dinero cuando se está en una relación seria puede ser complicado. Por ello, has de asegurarte de si optar por cuentas conjuntas es la mejor opción para vosotros.

¿Qué es lo que debes tener en cuenta al decidir cómo administrar tu dinero? Principalmente, estas 4 cosas:

  • No existe un enfoque de «talla única».
  • La forma en la que administres tus finanzas dependerá de tu actitud hacia el dinero.
  • Es posible que encuentres algunas áreas en las que estés feliz de compartir la responsabilidad, pero otras en las que necesites llegar a un compromiso.
  • Antes de comenzar, intenta comprender el enfoque y la actitud de cada uno de los miembros de la pareja hacia el dinero.

Estos cuatro puntos te ayudarán a encontrar áreas en las que estáis de acuerdo y en las que no estáis de acuerdo, para que podáis detectar posibles problemas antes de que sucedan.

En qué fijarse antes de abrir una cuenta conjunta

Ten cuidado con las finanzas conjuntas si cualquiera de vosotros tiene un historial crediticio deficiente. Vivir o estar casado con alguien con un historial de crédito malo no afectará al tuyo, sin embargo, tan pronto como abráis una cuenta bancaria conjunta o contratéis una hipoteca juntos, tu calificación crediticia podría verse afectada.

Por ejemplo, se os calificará conjuntamente si solicitáis un crédito. Por tanto, es una buena idea que ambos verifiquéis vuestra calificación crediticia antes de combinar vuestras finanzas.

¿Qué debéis tener en cuenta?

1. Confianza y equidad

Cuando abráis una cuenta bancaria conjunta, ambos seréis responsables de cualquier deuda o sobregiro, por lo que es vital que confiéis el uno en el otro. Debéis tener claro lo que consideráis que es una contribución justa y ateneros a ella.

Recuerda revisar cualquier acuerdo si algo cambia. Por ejemplo, si uno de los dos cambia de trabajo, o si tenéis hijos.

2. Establecer límites y ser claros sobre la independencia

Sé claro desde el principio acerca de lo que esperas. Trata de establecer un límite de gasto, y que cualquier cosa por encima de esa cantidad necesite una decisión conjunta antes de comprarlo.

Asegúrate de ser sincero acerca de cuánta independencia tendréis ambos; de esta manera, los dos sabréis cuál es vuestra posición y no tendréis que discutir por ningún desacuerdo. 

Ten un plan por si las cosas salen mal y no tengas miedo de escribirlo si crees que eso hará que sea más fácil cumplirlo.

3. Asegúrate de que sois socios iguales

Evita una situación en la que solo uno de vosotros entienda vuestras finanzas. No importa cuán desinteresado estés en administrar el dinero, permitir que un socio controle todas las finanzas conjuntas es malo para ambos.

Un entendimiento mutuo significa que ambos sabréis lo que podéis y no podéis pagar y que, si algo le sucediera a uno de vosotros, el otro tendría una idea de sus asuntos financieros.

4. Habla con tu cónyuge o pareja sobre el dinero

Es importante saber exactamente lo que está pasando con vuestro dinero como pareja, así que discute tus finanzas con tu pareja con regularidad y abiertamente. Esto os ayudará a manteneros involucrados con las finanzas del hogar, administrar el dinero de manera responsable y resolver cualquier problema juntos.

¿Compartir, dividir, pagar una mensualidad o mantener el dinero separado?

Depende de ti la manera en la que administres tu dinero cuando estés en una relación. En general, hay cuatro formas principales de hacerlo:

  • Mantener cuentas separadas.
  • Compartir y gestionar todo en pareja.
  • Que el principal asalariado pague a su pareja una “asignación”.
  • Compartir algunas responsabilidades, pero mantener otras cosas en privado.

De las  opciones anteriores, te recomendamos las siguientes:

Mantener el dinero totalmente separado

Si no tienes una cuenta conjunta, ambos mantendréis las ganancias por separado. Cualquier factura que compartas, como el alquiler o la hipoteca, debe dividirse por igual. Aquí hay algunas maneras de asegurarse de estar al tanto del dinero cuando lo administras por separado:

  • Planifica todo y comunícate con regularidad, así siempre sabrás lo que entra y sale.
  • Decide cómo dividir las cuentas: ya sea 50/50 u otra forma, debes tener claro cómo dividirás la responsabilidad.
  • Piensa en tu pareja cuando tomes decisiones de gastos, compartirás la responsabilidad, así que asegúrate de no gastar demasiado, de lo contrario, tu pareja deberá compensar la diferencia para pagar las cuentas.

Compartiendo todo en una cuenta conjunta

Puedes combinar todos tus ingresos en un solo fondo y utilizarlo para todos los gastos, desde cosas pequeñas y cotidianas hasta pagar el alquiler, la hipoteca y las facturas. Esto puede hacer que el presupuesto sea mucho más fácil, pero necesitarás una cuenta conjunta para que funcione sin problemas.

De esa manera, ambos tendréis control sobre el dinero y podréis ver lo que está gastando la otra persona. 

Aquí hay algunas maneras de asegurarse de que compartir todo funcione bien:

  • Asegúrate de tener patrones de gasto, hábitos y comportamientos similares; de lo contrario, no estaréis de acuerdo y comenzaréis a discutir sobre el dinero.
  • Acordad un límite de gasto entre vosotros. Si deseas pagar algo más caro que el límite, ambos deberéis estar de acuerdo para evitar una discusión.
  • Divididos en “mío”, “tuyo” y “nuestro”.
  • Cuando compartes la responsabilidad de las finanzas, un compromiso podría ser la mejor manera de hacerlo.

Puedes abrir una cuenta conjunta para hacerte cargo de las facturas, pero mantén tus propias cuentas para pagar las cosas que deseas individualmente. Es una excelente manera de facilitar la elaboración de presupuestos y mantener cierta independencia y privacidad.

Por último, queremos mencionar algunas cosas en las que pensar cuando decidas cómo compartir la responsabilidad:

  • Decidir qué facturas pagar de la cuenta conjunta.
  • Establecer una contribución para pagar en la cuenta conjunta cada mes, ya sea 50/50 o relacionada con el tamaño de los ingresos.
  • Pensar en tus patrones de gastos, hábitos y comportamientos y acordar lo que es aceptable para ambos para evitar desacuerdos y discusiones sobre el dinero.
  • Toda persona tiene derecho a la independencia económica. Si tu pareja está controlando tu dinero o acumulando deudas a tu nombre, es abuso financiero, pero no hay necesidad de luchar solo.

En definitiva, tener cuentas conjuntas u optar por cuentas separadas es una decisión que ha de tomarse dependiendo de muchos factores. Con este artículo esperamos haberte ayudado y que tengas las ideas más claras para mejorar tus finanzas.

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