4 errores que debes evitar al hacer la planificación financiera de tu negocio

La planificación financiera es una parte fundamental del sistema de planificación empresarial. La planificación comercial incluye planes de ventas, retorno de la inversión y escalamiento; de hecho, lo ideal es que se haga un plan de desarrollo comercial para cinco años.

Por lo general, un plan financiero se compone de un año, dividido por meses. Este es el período mínimo. Si utilizas, por ejemplo, un trimestre, como suelen hacer los emprendedores novatos, no puedes tener en cuenta la estacionalidad.

Muchos empresarios no hacen una buena planificación de sus finanzas y, con el tiempo, trabajan de manera intuitiva. Esto hace que terminen cometiendo los mismos errores:

1. Iniciar un negocio fallido

Por ejemplo, un empresario pide un préstamo, compra una cara imprenta de telas y comienza un negocio. Con el tiempo, resulta que, para recuperar la inversión, debe establecer precios por encima del mercado, por lo que tiene muy pocos clientes y el negocio quiebra.

2. No contar el dinero al principio

Aquí hay otro ejemplo: un empresario tiene 100.000 mil  euros y decide abrir una tienda en un centro comercial. Paga un alquiler de 30.000 euros, comienza las reparaciones y resulta que estas costarán otros 30.000 y tardarán un mes en terminarse, lo que significa hay que pagar también el alquiler del siguiente mes. Ya no queda dinero para la compra de bienes, el empresario comienza a pedir prestado a amigos y a tomar préstamos bancarios y, en consecuencia, el negocio fracasa.

3. No planear vender

Por ejemplo, una tienda de ropa vende artículos en colecciones primavera-verano y otoño-invierno. La colección primavera-verano debería empezar a venderse en febrero y, para ello, hay que encargarla a un proveedor en junio y pagarla. Con casi un año de anticipación, un emprendedor deberá saber qué venderá, a qué precio y cuándo habrá promociones y descuentos.

4. Confundir negocios y dinero familiar

De acuerdo con la ley, el dinero en la cuenta corriente de un empresario individual es el dinero de la persona misma, que puede retirarse o gastarse. Debido a esto, muchos empresarios no llevan presupuestos separados y terminan confundiendo el dinero personal con el dinero del negocio. Por ejemplo, toman 20.000 para comprar un automóvil, y dos meses después resulta que necesitan comprar bienes, pero no hay dinero. El empresario cubre con dinero personal, luego vuelve a tomar del negocio. Como resultado, no hay dinero, no puede comprar bienes y, si no hay bienes, no hay ventas ni dinero.

Las ideas funcionan en los negocios, pero cada una debe calcularse adecuadamente. Sin una planificación financiera, es probable que comiencen las brechas de efectivo, las deudas, los préstamos o las inyecciones interminables de dinero personal en el negocio.

Cómo hacer un plan financiero

Una vez que hemos visto los 4 errores principales, veamos a continuación qué debemos hacer para diseñar un plan financiero, y es que este consta de varias secciones.

El saldo de dinero al comienzo del período

Aquí debe aparecer cuánto dinero hay, por ejemplo, al comienzo del año. 

El ingreso es todo el dinero que el empresario recibirá de las ventas, inversiones propias y préstamos. 

Por otro lado, las ventas se pueden detallar más por canales; por ejemplo: cuánto llegó a través de Instagram o cuánto debido a la venta en un punto en un centro comercial. 

Los gastos, que se dividen en partidas

  • Fijos: gastos que no dependen de las ventas: alquiler, impuestos, salarios, publicidad…
  • Variables: el costo de entrega de bienes, bonificaciones a los empleados, porcentajes de ventas…
  • Reembolso de préstamos al banco y pago de intereses sobre esos préstamos

Dicho plan se elabora por un año, dividido por meses, y luego se mantiene y se ejecuta. Posteriormente, es necesario evaluar si el plan se ha llevado a cabo tal cual estaba diseñado o si hay algún tipo de desviación. En caso de que haya, es necesario revisar gastos e ingresos.

Por ejemplo, si has planeado comprar una estufa nueva para un café, pero los ingresos resulta que están por debajo del plan, significa que la compra debería posponerse, incluso si formalmente hay dinero en las cuentas. Sin un plan, puede parecer que, como hay dinero, la estufa se puede comprar, pero así es como surgen las brechas de efectivo.

La mayoría de las veces, los empresarios se preguntan cómo planificar los ingresos si el negocio es nuevo y no está claro cuántos clientes habrá. La forma más fácil de hacerlo es a través de la competencia, por ejemplo, abriendo una cafetería pequeña al lado de otra. Puedes ir a ellos, sentarte en el pasillo y comenzar a contar cuántas personas entran, qué se llevan, cuánto tiempo están… 

Si eres emprendedor y necesitas ahorrar dinero para una compra importante, puedes incluir en tu planificación financiera un apartado para ahorrar parte de los ingresos mensuales o planificar el ahorro como gasto.