Un Tesoro Subacuático de $20.000 Millones en Disputa

El descubrimiento del galeón español San José, junto con el reciente hallazgo de dos embarcaciones adicionales en aguas colombianas, ha puesto de relieve un tesoro marítimo valorado en $20.000 millones. Este tesoro, compuesto principalmente por monedas de oro, ha generado un creciente conflicto entre Colombia y España, ambas naciones reclamando derechos sobre el hallazgo.

Historia del Galeón San José

En 1708, el galeón San José, que zarpó de España en 1706, encontró su destino final en las aguas cerca de Cartagena de Indias, Colombia, durante la Batalla de Barú. Conducido por el constructor naval Pedro de Aróstegui y encargado por el duque Arístides Eslava y su familia, este galeón llevaba un tesoro de 200 toneladas de plata, esmeraldas y oro, estimado hoy en $20.000 millones. Este naufragio es considerado por muchos como uno de los hallazgos más significativos de patrimonio sumergido en la historia.

El Descubrimiento y las Operaciones de Rescate

El entonces presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció el descubrimiento del galeón en términos grandiosos, describiéndolo como un hallazgo monumental para el patrimonio sumergido de la humanidad. El actual ministro de Cultura de Colombia, Juan David Correa, ha informado que las operaciones de rescate del galeón comenzarán en abril, con fines de investigación cultural y técnica.

Las Embarcaciones Acompañantes

El expresidente colombiano Iván Duque reveló en 2022 la existencia de otras dos embarcaciones encontradas en la misma zona que el San José, a más de 1.000 metros de profundidad. Una data del periodo colonial y la otra del periodo republicano de Colombia. Estos hallazgos, junto con una decena de embarcaciones similares identificadas por la Armada colombiana, sugieren la presencia de un tesoro aún mayor, potencialmente repleto de oro, plata y esmeraldas, que formaban parte de la carrera de Indias.

Conflicto y Reclamos

Este impresionante descubrimiento ha reavivado las tensiones entre Colombia, que sostiene derechos sobre los naufragios en sus aguas territoriales, y España, que reclama los galeones como parte de su patrimonio sumergido. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrollará este conflicto por un tesoro que no solo tiene un valor monetario incalculable, sino que también posee un inmenso valor histórico y cultural.